15 oct 2012

Vecinos que no respetan indivisos y arroyo vehicular



El fin de semana recibimos varios reportes de inconformidad sobre una camioneta de Infonavit y un Chevrolet azul, de la casa 62, que, teniendo un espacio en su casa, utilizó dos lugares en el estacionamiento de visitas. Si la mencionada camioneta de Infonavit era visita (hemos solicitado a Juan Carlos que lo verifique), solo debía haber ocupado un lugar.

Por otro lado, el BMW de la casa 37, ininterrumpidamente durante ocho dias ha dejado este auto en el área de visitas, lo mismo ha hecho con su camioneta Ford y un Mini Cooper. Como se ha mencionado en reiteradas ocasiones, estos espacios NO están disponibles para uso personal.

Apelamos al buen juicio de sus dueños. El agravio con este abuso en el uso de indivisos es contra TODOS los que vivimos en esta comunidad, incluidos los mismos dueños de los autos en cuestión. Ya que eventualmente quien no respeta, corre el riesgo de perder credibilidad al reclamar cuando por algún motivo se sienta agraviado en sus derechos.




Aunado a lo anterior, el dia de ayer recibimos el reporte de vecinos quejándose y a la vez preocupados, por el uso que se dió al arroyo vehicular durante el fin de semana. Nos dicen que fué implementado como pista de carreras entre un adulto con varios niños en una cuatrimoto y otros niños en un go-car. Según nos refieren, incluso uno de los niños chocó el go-car contra la moto por detrás (verificaremos y documentaremos esta situación con las cámaras de seguridad)

No sobra mencionar lo arriesgado que resulta una práctica de esta naturaleza, en un área donde la circulación de autos es constante y no se tienen ni el espacio, ni las condiciones para garantizar las más elementales medidas de seguridad. Lamentablemente este tipo de prácticas se están haciendo costumbre los fines de semana. 

El objetivo de dar a conocer sucesos de esta naturaleza es evitar un accidente de consecuencias que  tengamos que lamentar. Más vale que TODOS los que vivimos en el condominio, seamos conscientes de que repentinamente, un niño o un adulto con un niño, en cuatrimoto o en go-car, se nos puede atravezar  mientras manejamos en camino a nuestras casas. No debería ser, pero está sucediendo. Ante cualquier eventualidad que pudiera ocurrir, tenemos identificadas a las personas que han decidido hacer de las calles una pista de carreras.

Situaciones de la misma dimensión ocurren con niños pequeños que deambulan o juegan en diferentes áreas del condominio sin la supervisión de un adulto.


Es comprensible la frustración y/o desesperación que algunos vecinos puedan experimentar por la falta de lugares de estacionamiento y recreación. Sin embargo así es el lugar donde compramos o rentamos. No hay más, lo que hay es lo que ves. La única forma de lidiar con estas limitaciones es RESPETANDO las fronteras y el reglamento del condominio. No hay de otra.

Se puede argumentar que nos vendieron diferentes condiciones de infraestructura y sin lugar a dudas es cierto. El hecho es que no las tenemos y en tanto no se asuma con la constructora una posición como condóminos sobre esta circunstacia y las posibles vías de solución, lo único que podemos hacer es contribuir lo mejor posible para conformar relaciones sanas de convivencia. Abonar en contra de una buena vecindad, es una práctica de la que nadie saldrá bien librado. A fin de cuentas, nos guste o no, SOMOS UNO en el condominio y con el fraccionamiento donde se asientan nuestras casas.



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